LA HISTORIA

La Tercera Guerra Mundial duró dos horas. En solo dos horas el mundo que conocíamos se volvió nada. Kilómetros y kilómetros de nada. Lo más extraño es que nadie recuerda cómo ocurrió exactamente. Los pocos que consiguieron sobrevivir a la orgía atómica vagan sin rumbo a través del desierto en el que se ha convertido el planeta luchando entre ellos por el agua y los alimentos que aún no están contaminados por la radioactividad. En este futuro sin esperanza sólo los que verdaderamente se empeñan con todas sus fuerzas en sobrevivir alcanzan a ver un nuevo día.